10 errores de texto habituales que cometen redactores, blogueros y negocios

10 errores de texto frecuentes que cometen emprendedores, blogueros y negocios en internet

Errare humanum est.

Equivocarse es humano, decían los romanos. Y es verdad.

¿Sabes cómo sigue esta frase tan famosa?

Sed perseverare diabolicum.

Es decir: errar es humano, pero perseverar (en el error) es diabólico.

En el caso concreto de la redacción de textos, nadie está libre de equivocarse. De hecho, lo normal es que se cuele alguna errata. Por eso, incido tanto en la importancia de revisar cada línea que escribas antes de publicarla.

Ya lo he mencionado en otras ocasiones: en internet tus palabras escritas te definen y hablan por ti, así que no me puedes negar que cuidar la forma es crucial para transmitir una imagen profesional y generar confianza.

Yo no quiero que tus lectores y potenciales clientes te consideren culpable de perseverar en los errores, ni que te consideren, por ello, diabólico.

Así que vamos a repasar 10 errores que veo habitualmente en textos de negocios, redactores y blogueros.

1- Dequeísmo y queísmo

Se comete dequeísmo cuando se utiliza indebidamente la preposición de delante de la conjunción que.

Es frecuente que ocurra con verbos de pensamiento (pensar, opinar, creer, considerar…), de habla (decir, comunicar, exponer…), de temor (temer) y de percepción (ver, oír, etc.).

Por ejemplo:

 Me dijo de que le gustó el artículo que leyó en el blog.
Me dijo que le gustó el artículo.


Pensó de que necesitaba una revisión profesional de los textos.
Pensó que necesitaba una revisión de textos. 

Por el contrario, se comete queísmo cuando —normalmente por temor a caer en el dequeísmo— se prescinde de la preposición cuando sí es necesaria.

Por ejemplo:

 Se dio cuenta que había cometido una falta de ortografía.
Se dio cuenta de que había cometido una falta de ortografía.


Estoy segura que iré al congreso.

Estoy segura de que iré al congreso.

Me olvidé que tenía que llamarte.
Me olvidé de que tenía que llamarte. 

Truco: para saber si debes incluir la preposición de o no, pregúntale al verbo. Es decir, transforma la frase en una pregunta.

Si la pregunta te pide preposición, sabrás que debes incluirla. En caso contrario, prescinde de ella.

Por ejemplo:

¿De qué estoy segura? Estoy segura de que iré al congreso.

¿Qué me dijo? Me dijo que le gustó el artículo (no preguntamos “¿de qué me dijo?”).

2- Mayúsculas

Si te interesa, dímelo y publico un artículo específico del correcto uso de las mayúsculas. Ahora me voy a centrar únicamente en 3 errores.

  • Títulos: los títulos de los artículos del blog solo llevan mayúscula inicial en la primera palabra y no en el resto. La confusión se debe (estoy convencida) a la influencia del inglés, pues en este idioma todas las palabras que componen el título comienzan por mayúscula. Esta norma es extensible a los títulos de libros y de películas.

Veamos un par de ejemplos:

Los Errores Más Habituales en los Textos en Español
Los errores más habituales en los textos en español


Cómo Mejorar el Posicionamiento de tu Negocio en Buscadores 

Cómo mejorar el posicionamiento de tu negocio en buscadores 

Por cierto, detrás de los títulos NO se escribe punto.

  • Días de la semana y meses: los nombres de los días de la semana y de los meses se escriben con minúscula (salvo que aparezcan al principio de una frase, claro).
  • Detrás de dos puntos: se escribe minúscula, excepto cuando sigue una cita textual o una declaración.
El año está a punto de acabar: ha llegado la hora de elegir los propósitos que seguramente no cumpliremos.

María me preguntó: “¿Cómo puedo mejorar la calidad de mis textos?”.

3- Acentuación de monosílabos

Los monosílabos (palabras de una sola sílaba) no llevan tilde. ¿Nunca jamás? Casi; hay una excepción: la tilde diacrítica.

La tilde diacrítica sirve para diferenciar dos categorías gramaticales diferentes en palabras que se escriben igual. Y esto se aplica a 8 pares de palabras:

mí – mi: pronombre frente a posesivo


tú – tu:
pronombre frente a posesivo

él – el: pronombre frente a artículo

sí – si: pronombre o afirmación frente a conjunción

té – te: nombre de una planta o infusión frente a pronombre

dé – de: verbo frente a preposición

sé – se: verbo frente a pronombre, marca de impersonalidad, etc.

más – mas: comparativo frente a conjunción

¿Te has fijado en que ti no está en la lista? Eso es porque ti no se acentúa nunca, jamás, nunca, nunca.

4- Confundir el guion con la raya

El guion (-) y la raya (—) no son iguales ni cumplen las mismas funciones.

El guion (-) es cortito y se utiliza en estos casos:

—para unir dos adjetivos que se aplican a un nombre (ej.: lección teórico-práctica),

—para establecer relaciones entre conceptos (ej.: calidad-precio),

—para unir dos gentilicios (frontera chileno-argentina),

—para unir un prefijo con la palabra a la que acompaña, cuando esta empieza por mayúscula o por un número (anti-OTAN). 

La raya (—), por su parte, es más larga que el guion. ¿Cuándo la usamos?

Como signo doble se utiliza:

—para marcar un inciso (en este caso se puede sustituir por comas o por paréntesis),

—para introducir un inciso dentro de otro inciso,

—para insertar un comentario dentro de una cita textual. 

Como signo único, la raya se usa:

—en diálogos (para marcar la intervención de cada personaje),

—en las listas e índices

5- Expresiones latinas

Hay expresiones latinas que utilizamos de forma habitual. Y algunas de ellas se usan mal.

He aquí las incorrecciones más habituales (primero aparece la forma incorrecta y luego la correcta):

  • *a grosso modo   →  grosso modo
  • *cum laudem       →  cum laude
  • *currículum vitae →  curriculum vitae
  • *en albis              →  in albis
  • *ex proceso        →  ex profeso
  • *in fragante         →  in fraganti
  • *iso facto            →  ipso facto
  • *motu propio      →  motu proprio
  • *stricto senso     → stricto sensu

Aclaremos el caso de currículum. Si escribimos la locución completa, no lleva tilde, pero si solo escribimos la primera parte —sin vitae—, entonces sí lleva tilde.

(Por cierto, si te interesa que prepare un artículo específico sobre latinismos frecuentes y sus significados, dímelo en los comentarios).

6- Coma delante de los puntos suspensivos

Además de los errores habituales que vimos en este artículo, es muy habitual escribir coma delante de los tres puntos suspensivos.

Sin embargo, cuando escribimos una enumeración y termina con puntos suspensivos, entre el último elemento de la enumeración y los puntos suspensivos, NO se escribe coma.

Mira este ejemplo:

Antes de publicar un texto, conviene revisarlo entero: la ortografía, la estructura, el estilo, el copy, el título, la llamada a la acción,…
Antes de publicar un texto, conviene revisarlo entero: la ortografía, la estructura, el estilo, el copy, el título, la llamada a la acción… 

¡Ojo! Si en lugar de puntos suspensivos escribimos “etc.”, entonces sí hay que escribir coma:

Antes de publicar un texto, conviene revisarlo entero: la ortografía, la estructura, el estilo, el copy, el título, la llamada a la acción, etc. 

7- Contra más

Evitar este fallo es importante porque se considera un vulgarismo. Y tan malo es que tus lectores te consideren diabólico como que te consideren vulgar.

La expresión “contra más” no es correcta. Lo correcto es “cuanto más”.

Recuerda que la preposición “contra” indica siempre oposición, no cantidad.

Ya está. Así de sencillo. No tiene más misterio.

Contra más me lo digas, menos caso te haré.

Cuanto más me lo digas, menos caso te haré. 

Lo mismo ocurre con la expresión “contra menos” en lugar de “cuanto menos”.

8- Surtir efecto/surgir efecto

Cuando nos referimos a que algo ha dado el resultado esperado, la locución correcta es “surtir efecto”, no “surgir efecto”.

Probaré estos consejos y veré si surgen efecto.

Probaré estos consejos y veré si surten efecto

9- Abuso de palabras comodín

A veces somos un poco vagos al expresarnos. Como resultado, nuestro discurso o nuestro texto es impreciso.

Las palabras comodín son términos que sirven para casi cualquier situación; sin embargo, puesto que su abuso transmite pobreza léxica, conviene evitarlos.

Ejemplo de ello son los términos “cosa” y “tema” o verbos como “hacer“, “tener“, “haber”, “dar”, “poner”, “echar”, “decir” y “ser”.

Así que mi consejo es que cuando termines de escribir, revises el posible abuso de estas palabras y trates de sustituirlas.

Esto no quiere decir que no puedas usar nunca estos verbos; simplemente cuida que no se repitan y procura optar por otros más precisos.

10- Circunloquios

Si puedes decir algo con una palabra, ¿por qué utilizar cuatro? Aquí van algunos ejemplos de circunloquios habituales:

En lugar de escribir…  

Escribe…

Tener conocimiento Conocer
Tener en cuenta Considerar
Estar en condiciones de Poder
Hacer saber Comunicar
Poner de manifiesto Manifestar
Evolución descendente Descenso
Ser de la opinión de Opinar
Dar comienzo Comenzar
Llevar a cabo Efectuar
Dar aviso Avisar
Hacer uso Usar
Que dice exactamente lo que quiere Preciso
Que no tiene variedad Monótono

Es tu turno. ¿Cometes alguno de estos errores en tus textos? ¿Eres dequeísta? ¿Te gustaría leer un artículo sobre latinismos o sobre mayúsculas? Cuéntame lo que quieras; te escucho. 🙂

Autor:

Soy Nuria González, asesora lingüística, correctora y redactora. Ayudo a negocios y emprendedores a publicar textos de calidad para generar confianza y transmitir una buena imagen de marca. También escribo textos que venden. ¿Quieres convertir tus textos en una máquina de retener lectores y convertir clientes? Descárgate mis 2 e-books de regalo.

26 comentarios en “10 errores de texto habituales que cometen redactores, blogueros y negocios

  1. Hola Nuria

    Creo que he cometido todos los errores. Por ejemplo en los títulos de los artículos pongo todas las letras iniciales en mayúsculas. Porque la comunidad de bloggers dice que es “buenísimo” para llamar la atención y el posicionamiento.

    No se si ya lo tengas en algún artículo pero hay un trío de palabras que siempre me confunden:

    1. como y cómo
    2. solo y sólo
    3. haya y halla

    ¿Cómo se usan?

    Gracias

    1. Hola, Erwin:

      ¿Sabes qué? El primer paso para corregir un error lingüístico es ser consciente de que se comete, así que para evitarlos en el futuro, solo tienes que acordarte y practicar.

      No sabía que escribir con mayúsculas el título favorece el posicionamiento. Uf, en ese caso, me temo que la batalla la tengo perdida… 😉

      En cuanto a tus dudas, vamos a tratar de resolverlas:
      1. Cómo/como: se escribe con tilde cuando tiene valor interrogativo o exclamativo, tanto de forma directa como indirecta. Y sin tilde, en el resto de los casos. Mira estos ejemplos: “¡cómo me gusta la tortilla de patata!”, “quiero saber cómo lo has hecho”, “¿cómo se instala un plugin?”, “como no me avisaste, no te esperé”.
      2. Solo/sólo: desde la última actualización de la RAE, ya no se acentúa en ningún caso. Antes se hacía cuando se podía sustituir por “solamente”.
      3. Haya/halla: el primero es del verbo “haber”, mientras que el segundo es del verbo “hallar” (sinónimo de “encontrar”).

      ¿Te lo he aclarado?

      Un abrazo

  2. Mi voto, latinismos. De hecho verás que esta semana en mi Facebook he hablado de ellos, pues yo me pensaba que sólo servía para los curas pero no…

    De nuevo agradecerte el valor que ofreces en cada artículo. Siempre que salgo de tus artículos me llevo algo para aplicar y además, me encanta como lo explicas y el entorno cálido y visual de los ejemplos.

    Además de lo que has escrito/descrito, me encantaría saber si te has encontrado en alguna ocasión que corregir o ver escrito, los errores que a veces cometemos al hablar. Por ejemplo, no deja de sorprenderme seguir escuchando a personas usar durante una conversación:

    *En verde ir tú, iré yo.
    En vez de ir tú, iré yo.

    Y en Madrid y en Barcelona he escuchado , incluso, en reuniones de trabajo

    *Ves tú al centro comercial
    Ve tu al centro comercial

    Luego los típicos vulgarismos pero que ya son mas de nuestra época de la infancia. Yo misma los usaba, sin saber que estaban mal:

    -Pistina / Piscina
    -Celebro / Cerebro
    -Celpudo / Felpudo
    -Cocretas / Croquetas
    -Libebula / Libélula
    -Álbunes / Álbumes

    ¿Te los has encontrado en tu bagaje como correctora? Si la respuesta en si, se merecen un puesto en las cajitas de ejemplos jijii *.*

    Gracias… Abrazos!

    1. Qué alegría verte por aquí, Lucía.

      A esos casos por los que preguntas, se los denomina “barbarismos”. Sí, sí, se escuchan habitualmente. Leer, se leen menos, pero claro que me los he encontrado al corregir textos.
      Mira, ya que lo has comentado, voy a preparar un artículo de vulgarismos y barbarismos frecuentes en el habla. Cuenta con ello (irán en sus correspondientes cajitas de colores). Eso sí, la lista promete ser larga… 😉

      Un abrazo

      P. D. El artículo de los latinismos también llegará, por supuesto. Hay muchos latinismos que aún se utilizan; y en el lenguaje jurídico, más todavía.

    1. Hola, Juanjo:

      Fantástico, cuánto me alegro de que te haya servido y de haberte ayudado a rescatar del olvido algunas cuestiones. 😉
      Muchas gracias por pasarte a comentar.

      Un abrazo

  3. Creo que cometo alguno sí, pero me he guardado tu artículo junto al del punto y coma para que no vuelva a ocurrir.

    Me encanta lo de usar sólo una palabra de lugar de 4. Minimalismo redactor.

    Para el guión largo mi ordenador no me lo saca con alt0151, ¿alguna otra forma aparte de copiar-pegar?

    Gracias, Nuria.

    1. Minimalismo redactor, buen nombre. 😉 Es una cuestión de precisión y concisión.

      La raya, en Word, la encuentras en “símbolos” (se llama “em dash”). En el editor de WordPress también la tienes.

      Qué bien que guardes el artículo. ¡Qué honor!

      Muchas gracias por detenerte a comentar, Álvaro.

      Un abrazo

  4. Super útil Nuria, como ya nos tienes acostumbrados. En mi caso has acertado con los circunloquios, que lo achaco a costumbres mal aprendidas durante el colegio y la universidad. ¡Aaay cuánto queda por desaprender! 🙂

    1. Qué alegría, Luis, que te haya resultado útil.

      Al hablar de la universidad y del colegio, me he acordado de esos ejercicios (o exámenes) en los que no sabías muy bien qué escribir. El texto acababa siendo un campo de circunloquios y frases huecas que solo rellenaban espacio. 😉

      Muchas gracias por comentar.

      Un abrazo

  5. ¡Muchas gracias por el artículo Nuria!

    Yo soy de esas que ponen las palabras del titulo en mayúsculas (¡Cuánto daño me está haciendo el inglés!)

    Me ha parecido muy útil el artículo. Sobre todo, la parte de minimizar los textos, es algo que me debo practicar bastante.

    1. ¡Hola, Marta!
      Ay, sí, la influencia del inglés es tremenda…
      Para lograr una mayor concisión y precisión en los textos, lo mejor es dejarlos reposar unos días. Con perspectiva te das cuenta de cómo puedes simplificar las frases.
      Practica y me cuentas qué tal.

      Un abrazo

  6. ¡Hola, Nuria!
    Definitivamente te has convertido en mi asesora lingüística de cabecera, la número uno. Enhorabuena por otro extraordinario post como todos los que públicas.

    Tus consejos para madurar y corregir textos, tus guías (100% recomendables), tu aportación para reconciliarme con el punto y coma 😉
    Y ahora, otro post lleno de útiles consejos para los que trabajamos con las palabras. Intento, aunque creo que no llego a conseguirlo, ser un ‘ebanista’ con ellas y esmerarme lo más posible con mis textos para que estén lo más cuidados posible. Sin embargo, puede que en ocasiones -y que me perdonen los profesionales de la construcción- parezca más los Manolo y Benito de ‘Manos a la obra’…

    La mayoría de fallos comunes que apuntas creo que los tengo más o menos controlados (eso espero, je je je! ), aunque queísmo y dequeísmo son errores que se suelen cometer con cierta facilidad, ya sea por desconocimiento o por intentar no parecer inculto… Se nota mucho, principalmente entre los políticos cuando hablan en público.

    ¿Sabes? Yo también uso el truco que sugieres para evitar ambos y considero que al escribir los tengo domados. Sin embargo, es curioso, pero, al hablar, sí abuso en ocasiones del dequeísmo, ¡no sé por qué!

    Otro tema es el del guion (sin tilde, como bien escribes aunque muchos sigan tildándolo) y la raya, pues aún conociendo sus usos distintos, muchos editores de textos, especialmente los editores web, no lo facilitan y tener que recurrir al truco de la combinación de teclas ‘Alt’ + 0151, que no lo conoce la mayoría de la gente (yo lo conozco y apenas lo uso…), no es muy práctico.

    En cuanto a los circunloquios, tienes toda la razón: los usamos únicamente para rellenar o dar un aspecto más culto al texto, sin aportar nada realmente, cuando los verbos directos son mucho más efectivos.

    Reitero mi felicitación por tu artículo y ya espero con avidez el próximo.

    ¡Un fuerte abrazo!
    Jose

    PD.- A tu pregunta, he de decir que creo que soy humano, aunque supongo que también un poco diablo a veces… 😉

    1. ¡Hola, Jose!

      Mil gracias por tu pedazo de comentario y por tus palabras. Me alegra mucho saber que los artículos te resultan útiles.

      Si te esmeras en escribir bien, no creo que parezcas un Manolo ni un Benito (me ha hecho gracia tu comparación). Hay errores humanos y a todos se nos puede escapar una tilde, una coma o una errata.
      Otra cosa es el descuido y el desinterés.

      Es curioso que no seas dequeísta ni queísta en la escritura y sí lo seas al hablar. Si ya sabes que te ocurre, has dado el primer paso para solucionarlo. Solo es cuestión de practicar para dejar de cometer esos errores.

      Respecto al guion (efectivamente, sin tilde desde la última actualización de la ortografía de la RAE) y la raya, tienes razón. Los editores web a veces no lo ponen fácil.

      Muchas gracias por pasarte a comentar, Jose. Te espero en el próximo artículo. 😉

      Un abrazo

  7. Hola Nuria.

    Por fin me paso por tu blog!

    A grosso modo es un clásico, jaja.

    Soy un poco descuidado, mitad por despiste, desinterés y rebeldía. Pero estoy libre de estos errores, hasta la siguiente revisión.

    Me parece un acierto tu advertencia de las palabras comodín con tan poca personalidad. Y los circunloquios. Qué manía la gente con meter relleno por postureo! (Una sola exclamación, lo sé 😉

    Y las palabras en mayúsculas es rollo yanki de marketing. Yo creo que es simplemente por hacer más visibles las letras. Yo lo que hago es poner emoticonos o una palabra entera en mayúsculas, o entre corchetes.

    Un abrazo!

    1. Me alegro de verte por aquí, Diego.
      Sí, sí, “a grosso modo” se lee y se escucha casi a diario.
      Es estupendo que de estos errores te libres; ya veremos qué ocurre con los próximos. 😉
      Las mayúsculas en los títulos en inglés, más que por hacer más visibles las letras, se debe a que en ese idioma se hace así. No es algo exclusivo de títulos escritos en internet. Cada lengua sigue sus normas (por ejemplo, la raya se utiliza de distinta manera).

      Un abrazo y gracias por pasarte a comentar.

  8. Hola Nuria,

    Muchas gracias por este listado de trucos para no cometer los errores que cuentas. Yo sufro de “queísmo” al no querer cometer errores de “dequeísmo”, pero la pista que has dado me hará infalible.

    Un abrazo,

    1. Hola, Ana:

      Es muy frecuente que por el miedo a caer en el dequeísmo se cometa queísmo. Ya me contarás si el truco te sirve. 😉

      Un abrazo y gracias por pasarte a comentar,
      Nuria

  9. Hola Nuria,

    ¡Pero qué gran artículo! No me había dado cuenta que padezco de queísmo y circunloquios. Atenderé estos detalles para la edición de mis artículos pasados y la redacción de los nuevos. Tus trucos me vienen como anillo al dedo.

    Muchas gracias por traer consciencia a nuestros proyectos sobre estos pequeños detalles que marcan la diferencia y brindan una imagen más profesional.

    ¡Un abrazo!

    1. Hola, Jean:

      Qué alegría verte por aquí. Me alegro mucho de que te haya gustado el artículo.
      Ya me contarás si te sirven los trucos para evitar el queísmo. Para identificar los circunloquios, te recomiendo dejar reposar el texto, para que con perspectiva los detectes.

      Gracias por pasarte a comentar.

      Un abrazo

  10. ¡Buenísimos consejos Nuria!

    Al igual que Álvaro (esto lo decían mucho en Teruel no sé si está bien dicho Jajaja) me he guardado tu artículo para rescatarlo en momentos de necesidad.

    Mi punto débil son algunos acentos y algunos cómos y porqués pero prometo poner mi atención para que no se escape ninguno.

    A parte de eso, me gustaría hacerte una pregunta sobre la web y tus clientes, ya sabes que me chifla el comportamiento humano, ahí va:

    ¿Tus clientes son más parecidos a ti en cuanto a precisión y detalle y buscan un nivel más o por el contrario son personas que como tienen un montón de cosas en la cabeza, se desentienden un poco de esas faenas “que no le gustan tanto”?

    Habrá de los dos seguro, ¿pero con cual conectas mejor?

    ¡Muchas gracias! Un abrazo

    1. Tony, qué alegría saber que te ha gustado el artículo. Que te lo guardes es todo un honor. ¡Gracias! 🙂

      Sobre tu punto débil, prepararé un artículo específico, porque es una duda muy frecuente.

      Respecto a tu consulta, como bien dices, trabajo con ambos perfiles. Hay quien se preocupa por la calidad y el detalle y considera que publicar un texto correcto es una manera de aportar valor añadido a su contenido. También hay quien escribe un borrador y necesita que yo me encargue de pulirlo y afinarlo (para no invertir tiempo en ello). Otro perfil es el que cree que redactar un texto de venta es una tarea titánica y entonces me encargo yo de escribir; o prefiere dedicar tiempo a otros asuntos y que los textos de su web los trabaje otra persona; y otros clientes son profesionales de la redacción (redactores de blogs y copys) que acuden a mí para que limpie los textos y los afine al 100% (porque 4 ojos siempre ven más que 2).
      Todos ellos comparten algo: conceden importancia a los textos, los cuidan y quieren hacer las cosas bien.
      Como ves, hay variedad. ¿Con quién conecto mejor? La verdad es que con todos. Tengo la enorme suerte de dedicarme a algo que me encanta, por lo que cada encargo me estimula y lo disfruto mucho. Es decir, no disfruto más revisando y corrigiendo que escribiendo, ni viceversa.
      ¿Qué conclusión sacas de ello, neurolíder? 😉

      Muchas gracias por comentar.
      Un abrazo

      1. Pues mira, ya de primeras el título de la web me sugería claramente que quizá tu tipo de estrategia cognitiva fuera la que corresponde al eneatipo 1, no en vano los distintos autores del Eneagrama de la personalidad lo llaman “el Perfeccionista”.
        Al ver como lo orientas y cómo escribes me reafirmo, te gustan las cosas bien hechas y al esforzarte mucho en no cometer errores, ayudas a otros a que no los comentan.

        Mi duda era la gente que contacta contigo, ya que podrían ser personas que tuvieran tu mismos patrones mentales (lógico) o por el contrario, tuvieran personalidades tendentes a la dispersión como por ejemplo el eneatipo 7 “el entusiasta”, y entiende dispersión como virtud, cómo quiero hacer mil cosas, gente no tan finalizadora, no que empieza algo y hasta que no termina le cuesta ponerse con otra cosa (como tu seguramente), sino gente que tiene muchos frentes abiertos y no tienen más remedio que confiarte (seguro que con mucho gusto) sus trabajos para que los revises.

        Sin duda son 2 estrategias muy distintas para un mismo fin, y además el 1 integrado (cuando estás conectado con tus mejores cualidades) tiende a coger las virtudes del 7, ese entusiasmo y disfrute liberándose de ese juez interno autoexigente y crítico que le aprieta y aprieta, ese run run mental constante.

        Que te quiero decir con esto, que observes a tus clientes por si también tienden a ser un aspersor de ideas, para hablarles en su lenguaje, de ahorro de tiempo entre otras cosas, por sus numerosos frentes abiertos e incidir en las emociones que sentirían al liberarles de su faena.

        Que siente un 1: alivio porque está perfecto.
        Que siente un 7: alivio porque tiene más tiempo para experimentar más cosas.

        No sé si te parece lógico esto. Es un poco más complejo pero espero que te sirva.

        Un fuerte abrazo Nuria!

        1. Hola, Tony:

          ¡Madre mía! ¡Qué análisis!
          Como te decía en mi anterior comentario, aunque de fondo siempre hay textos, trabajo con diferentes perfiles y cada uno tiene unas necesidades y unas motivaciones particulares.
          En cuanto al consejo que me das (que observe a mis clientes para hablarles en su lenguaje), te lo agradezco, aunque he de decir que ya lo hago. 😉
          Es verdad que dos personas pueden sentir alivio, por ejemplo, pero el motivo por el que lo sienten ser diferente. Así que saber escuchar es importantísimo para detectar qué necesita realmente una persona. Y de los correos electrónicos se extrae mucha información. Un intercambio de e-mails no deja de ser una conversación (aunque no sea instantánea).

          Gracias por tu respuesta y por el tiempo que has dedicado a escribir este comentario.

          Un abrazo

          P. D. Por si algún lector se ha perdido, dejo un enlace a tu artículo sobre el tema: http://elblogdeanamata.com/maketing/neuromarketing/

          1. Genial!

            Al final la experiencia hace que distingas bien las necesidades de tus clientes y que tus soluciones sean cada vez más eficientes y no sólo eficaces.

            Gracias por ayudarnos a escribir cada vez mejor!!

            Un abrazo y feliz año!

          2. Gracias a ti por detenerte a comentar, Tony.

            ¡Feliz año para ti también!

            Un abrazo

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