6 razones por las que la corrección de textos es la aliada que necesita tu estrategia de contenidos

6 motivos por los que la corrección de textos potencia tu estrategia de contenidos

¿Crees que con generar contenido de forma habitual es suficiente?

Mmm… Pues me temo que te equivocas.

El marketing de contenidos (también llamado inboud marketing o estrategia de contenidos) es básico en la hoja de ruta de la web de un negocio o en un blog de marca personal.

Esto ya lo sabes.

También sabes que el contenido no cae del cielo, sino que hay que crearlo. Eso significa que tienes que sacar a relucir tus mejores dotes de redactor; y no de cualquier tipo de redactor, sino de uno con chispa, que atrape la atención del usuario.

Se supone que debes escribir un contenido lo suficientemente bueno como para que resulte atractivo para tus lectores, conecte con ellos y hagan exactamente lo que tú pretendes (comentar, compartirlo, convertirlos en clientes…).

Ahora me dirás que conseguirlo no es fácil.

No; no lo es, porque tus contenidos compiten con otros cientos de artículos y textos de otras webs.

Internet es una selva y para ganar visibilidad y conseguir lectores cuentas con una única herramienta básica: tus palabras.

Uy, qué poco.

Pues vamos a tener que utilizarlas bien para conseguir los objetivos, ¿no crees?

La revisión y la corrección de textos es un gran aliado en el que puedes apoyarte. ¿Por qué? Ahora lo descubrirás.

¿Qué es la corrección de textos?

Te estoy imaginando: “Un corrector…, pues mira, no. No lo necesito. Una falta aquí o una errata allá no hacen daño a nadie”.

¿Sabes qué? No hablamos de quitar o poner cuatro tildes ni de recolocar tres comas.

Qué va.

La corrección enriquece y mejora la versión final del texto, tanto desde el punto de vista del lenguaje (ortografía, gramática y sintaxis) como del estilo y de la elección de las palabras.

6 razones por las que la corrección de textos es imprescindible

1. Consigues resultados

El objetivo de escribir artículos es que, desde la primera línea, captes la atención de los usuarios, para que se conviertan en lectores, luego en suscriptores y finalmente en clientes.

O quizá pretendas desarrollar tu marca personal y convertirte en un experto en tu nicho.

Es imposible conseguirlo si:

a.) No consigues retener la atención de los lectores.
b.) Los lectores no entienden exactamente lo que quieres transmitir.

Porque de lo que tú quieres decir a lo que realmente plasmas por escrito puede haber una gran diferencia.

Entre lo que pienso, lo que pretendo escribir, lo que creo que escribo, lo que en realidad transmito, lo que deseas leer, lo que verdaderamente lees, lo que crees entender y lo que realmente comprendes, existen 9 posibilidades de que no nos entendamos.

Tan real como la vida misma.

Es fácil enredarse en la redacción, caer en un estilo pobre o abstracto, utilizar términos poco familiares para los lectores o generar lagunas.

¿Lagunas? Sí. Lo veo a menudo. Tú tienes una idea clara de lo que quieres hablar y dominas el tema. Sin embargo, puede que algunos conceptos clave para comprender realmente el contenido se queden a medio explicar.

La edición, además de eliminar y corregir errores, completa las ideas simplemente esbozadas o concreta una explicación excesiva que acaba en los cerros de Úbeda y alejada de tu lector.

La claridad y la sencillez son fundamentales para que te lean.

2. Mejora el estilo y la riqueza expresiva

Cuando hablo de corregir el estilo no me refiero a matar tu esencia ni a borrar tu huella personal, sino a conseguir impactarcomunicar de forma eficaz.

Un mal estilo pone en entredicho tu credibilidad y alimenta la desconfianza. Desde luego, puedes incluir mil fórmulas de escritura persuasiva, pero si el estilo no acompaña…, despídete de retener lectores y convertir clientes.

Por otro lado, no es lo mismo leer un texto en el que se abusa de ciertas palabras y se utilizan términos generales y poco concretos que otro en el que es patente la variedad léxica.

Pues bien, la corrección consigue eso: enriquecer el texto, pulirlo y extraer su potencial.

3. Es una oportunidad de aprendizaje

El desarrollo de tu presencia digital implica un aprendizaje continuo de nuevas herramientas, plataformas, plugins, técnicas…

El buen uso del lenguaje debe estar incluido en este aprendizaje.

Cuando escribes un artículo, no lo publicas inmediatamente; lo dejas reposar para revisarlo con algo más de perspectiva, ¿verdad?

Genial; es una práctica muy recomendable. Sin embargo, como autor, es difícil que detectes todas las posibles mejoras.

Por ejemplo, si puntúas de acuerdo con tu pronunciación o entonación, dificultas (sin querer) la lectura, y el lector avanzará a trompicones, sin fluidez. Alguien externo al texto detecta los obstáculos, los elimina y te ayuda a optimizar el resultado final.

4. Asegura la percepción de profesionalidad

Si tu propósito en internet es generar ingresos recurrentes, no basta con ser profesional en tu trabajo: debes demostrarlo.

La comunicación digital se basa en escribir; pero no mucho, sino bien. tweet

Si escribes mucho y bien, fantástico; sin embargo:

es preferible redactar menos líneas y que sean de quitarse el sombrero que un montón de páginas que sean una chapuza.

Para comerte tu trozo del pastel, debes destacar. Imagínate pretender transmitir buena imagen con fotos en las que apareces con la camisa llena de manchas y lamparones de grasa.

Algo impensable, ¿cierto?

Pues tus textos son más o menos lo mismo: hablan por ti y se convierten en una radiografía que describe quién eres.

Por eso, la revisión de textos es como un muro de contención que frena el paso de tus enemigos textuales:

  • Tono inapropiado
  • Falta de personalidad
  • Palabras inadecuadas
  • Errores comprometedores
  • Ambigüedades y malentendidos
  • Discurso hueco, frío y distante

5. Dispara el nivel de confianza en ti mismo

¿Crees que eres la única persona que le da mil vueltas a decidir si incluir una frase determinada, una afirmación o un dato?

En absoluto. La exposición pública en internet genera miedo escénico, inseguridad y dudas.

Esto puede fácilmente derivar en un bloqueo, en nervios, en (casi) una obsesión y en que entres en un bucle infinito que prácticamente te paralice.

Si te paralizas, no avanzas. Si no avanzas, adiós a los objetivos, y bienvenidas sean la decepción y la frustración.

La corrección de textos te proporciona una valoración objetiva y crítica. Cuando publicas el texto, lo haces sintiendo tranquilidad y seguridad.

6. Publicas contenido de alta calidad

Huelga decir que los errores, la imprecisión y el descuido son enemigos de la calidad de tu trabajo.

Un contenido pobre puede afectar a toda tu estrategia de marketing.

Imagínate qué panorama: horas y más horas invertidas para… ¿nada?

Qué chasco.

La buena noticia es que esta situación se puede revertir fácilmente si confías en la revisión y en la corrección de textos. En definitiva, es la forma de embellecer y de armonizar tu texto sin modificar su estructura ni tu personalidad.

Al final, tus lectores son los que tienen la última palabra y deciden si aportas valor.

Leí en internet hace tiempo (no recuerdo dónde, disculpa) una frase que viene al caso para que compruebes, una vez más, por qué mimar lo que escribes es importante:

“Escribe claro para que te entiendan, de manera entretenida para que te recuerden y con honestidad para que te crean”.

¿Cuál es tu punto débil cuando escribes? ¿En qué crees que tienes que poner especial atención cuando revisas?

Te espero en los comentarios.

Autor:

Soy Nuria González, asesora lingüística, correctora y redactora. Ayudo a negocios y emprendedores a publicar textos de calidad para generar confianza y transmitir una buena imagen de marca. También escribo textos que venden. ¿Quieres convertir tus textos en una máquina de retener lectores y convertir clientes? Descárgate mis 2 e-books de regalo.

6 comentarios en “6 razones por las que la corrección de textos es la aliada que necesita tu estrategia de contenidos

  1. Muy útil. No es lo mismo escribir un artículo sobre la vacuna de la gripe para enviarlo a una revista destinada a farmacéuticos que para colgarlo en tu blog. Como no le pongas algo de “chispa” al artículo del blog, no lo lee ni tu santa madre.

    1. Hola, Adela Emilia:

      Efectivamente, la adaptación del texto al medio y a los lectores es crucial. En el caso que mencionas, el público determina mucho el tono, el vocabulario y el estilo de la redacción. Para una revista científica, habría que incluir fuentes, por ejemplo; sin embargo, un texto sobre la misma temática dirigido al gran público, necesitaría otro enfoque y otras palabras.

      Gracias por detenerte a comentar.
      Un abrazo,
      Nuria

  2. Me encanta el modo que tienes de transportar a otro lado con el modo que tienes de transmitir.

    Esas frases perfectamente elegidas y adaptadas para el Arte de Escribir.

    Es cierto que me he encontrado con artículos batiburrillo que ponían un titulo de esos super claros, largos y hasta indicativos de lo que te ibas a encontrar y por el camino te encontrabas con un baño de ego del autor que nada o poco tenían que ver con lo que prometían.

    Yo no me salvo con mis textos. En mi caso fallan muchas cosas, imagino que las iré descubriendo. Gracias por ser tu gran parte de la ayuda.

    Mientras leía tus frases y conclusiones, incido, me encantan, recordé una frase que te pondré al final y que me apetece sumar a tu compendio.

    La destreza que tienes con el lenguaje y el uso de las palabras me encanta. En demás artículos tuyos sueles dejarnos una joya palabro para los que tengamos la inquietud de ampliar vocabulario; “Huelga decir”para indicar “Esta de más decir”, me ha costado encontrarlo pero lo encontré. Este mes encontré a otro autor usando la misma expresión así que ya van dos ¿se me quedará en la retina de los pensamientos para que no se me olvide? .

    Y que importante el guión que nos propones en el anterior articulo junto con este, para darle sentido a quien lo lea desde fuera, y por supuesto; la ortografía para darle coherencia al conjunto. Yo no me salvo que algún fallo cometo, pero reconozco que choca encontrarte con faltas ortográficas en medio de una lectura, aunque culpa los demás requisitos que bien propones.

    Pregunta; ¿Es correcto usar este dequeísmo?
    ” Yo no me salvo de que algún fallo cometo”
    o ¿lo correcto es dejarlo aparentemente huérfano y tal cual lo acabo de escribir?
    “Yo no me salvo que algún fallo cometo”

    Querida Nuria:

    Hoy te dejo una frase que leí, utilicé, incluso escuche en algunas locuciones, e incluí yo misma, en algunos de mis audios libres (los no locutados).

    “La gente olvida lo que dijiste, olvida lo que hiciste, pero nunca olvidará cómo la hiciste sentir” Maya Angelou

    1. Hola, Lucía:

      Me alegro mucho de que te haya gustado el artículo. Mil gracias por tus palabras y por la frase de Maya Angelou.

      En cuanto a tu duda, “Yo no me salvo de que algún fallo cometo” es correcto, por lo que no se produce dequeísmo. También podrías decir “Yo no me salvo de cometer fallos”, y sería correcto.
      “Yo no me salvo que algún fallo cometo” no sería correcto, porque, si te fijas, te salvas (o no te salvas) DE algo, por lo que la preposición “de” no puede faltar con este verbo.

      No obstante, ya que lo planteas, prepararé un artículo específico sobre dequeísmo y queísmo.

      Muchas gracias, Lucía, por pasarte a comentar y por plantear tu duda. Es un placer ayudarte, ya lo sabes. 🙂

      Un abrazo,
      Nuria

    1. Hola, María:

      Gracias a ti por detenerte a comentar. Me alegro mucho de que los artículos te sirvan, ¡de eso se trata! 😉
      Si vas a revisar los textos, procura no estar fatigada, ni cansada, para que no se escape ningún error y detectes todos los puntos puntos de mejora.

      Un abrazo,
      Nuria

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