10 consejos para convertir tus textos en una máquina de retener lectores

10 claves para escribir textos que retengan lectores

Cómo escribir mejores textos. Esa es la cuestión.

No creas que eres el único que se lo pregunta. Qué va.

Ya lo hemos hablado otras veces. Escribimos mucho: textos para la web, páginas de venta, fichas de producto (si tienes una tienda online), artículos para el blog, correos electrónicos, newsletters, comentarios, actualizaciones en redes sociales…

Si trabajas en internet,  tienes una web o un blog, gran parte de tu tiempo lo inviertes en escribir.

Cuando nos sentamos frente al ordenador para crear el próximo post, un discurso de venta o un e-book, pretendemos elaborar un texto épico, que cautive desde la primera línea y que absorba la atención del lector, para que lea hasta el final.

Conseguirlo siempre no es sencillo.

Incluso en el caso de que tengas un don innato para la pluma, el bloqueo, la inseguridad y la incertidumbre serán compañeros que te encuentres en tu viaje de vez en cuando.

Publica textos que retengan lectores con estos 10 consejos. tweet

Los 10 pasos que te convertirán en mejor escritor

Partimos de las siguientes premisas:

quieres mejorar la calidad de tu redacción y que tus textos sean más efectivos.

Pues bien, vamos a ver 10 recomendaciones que te servirán la próxima vez que te sientes a escribir desde un artículo para el blog hasta una página de venta de tu web, una guía, un correo electrónico o un relato.

1. Establece el propósito y tenlo claro en todo momento

Si quieres que tus textos conecten con tu audiencia y no pasen desapercibidos, lo primero que debes hacer, incluso antes de comenzar a escribir, es tener clara la idea que pretendes desarrollar.

En otras palabras, lo importante es que definas qué quieres decir, a quién se lo quieres contar y por qué te interesa tratar ese tema.

La respuesta a esas tres preguntas: (qué, a quién y por qué) determinarán cómo lo plasmas por escrito.

Te pongo un ejemplo, que estas cosas quedan muy chulis en la teoría, pero llevarlas a la práctica a veces cuesta.

Y me tomo a mí misma como ejemplo; en concreto, este artículo.

¿Qué quiero decir?
Quiero hablar sobre cómo escribir mejores textos.
¿A quién se lo quiero contar?
A blogueros, emprendedores y negocios digitales.

Espera. Antes de recriminarme que esta respuesta no establece un perfil definido, déjame decirte que todos ellos tienen algo en común: necesitan escribir y crear textos de manera habitual.

Partiendo de esa necesidad, incluso podría incluir a escritores noveles que no han desarrollado aún un sistema de escritura, periodistas o a trabajadores de empresas que se encargan de redactar informes internos.

¿Por qué quiero escribir sobre este tema?
Mi motivación es ayudar a conseguir una comunicación verdaderamente eficaz.
¿Cómo lo voy a contar?
A partir de las tres preguntas previas, el cómo sale solo; lo pide el propio texto. En mi caso, lo voy a desarrollar por escrito. En tu caso, a lo mejor el cómo es un vídeo o una infografía, por ejemplo.

2. Apuesta por la sencillez y por la claridad

El principal objetivo de un texto es comunicar algo a una audiencia determinada y que esta entienda y comprenda el mensaje.

Si no cuidas la sencillez y la claridad de la exposición, dificultas el papel del lector. ¿En qué se traduce esto? En que le costará interiorizar lo que intentas comunicarle.

No creas que los términos rimbombantes o complejos te convierten en mejor escritor. Por lo tanto, vigila el vocabulario, para que resulte cercano y familiar.

Si me quieres convencer de algo, inspirarme o conectar conmigo, háblame en mi idioma. De lo contrario, posiblemente deje de leer; o leeré hasta el final, pero sentiré indiferencia.

Y ¿sabes qué? Dejar indiferente es lo peor que te puede ocurrir.

Siempre es mejor generar una reacción positiva, claro. Ahora bien, recuerda que es mejor una reacción negativa que ninguna reacción en absoluto.

Para conseguir un estilo sencillo y claro, te recomiendo dejarte guiar por la intuición. Es decir, utiliza la primera palabra que te venga a la mente.

Si rebuscas en tu memoria léxica para encontrar otra más bonita o que suene mejor, la acabarás encontrando; sin embargo, es muy posible que sea peor elección que la primera, y que te alejes de lo que querías decir.

3. Utiliza la voz activa en los textos

Siempre que puedas, evita la voz pasiva.

En la voz activa, el sujeto es el que realiza la acción; en la pasiva, la recibe.

No caigas en la creencia (errónea) de que la voz pasiva le confiere a los textos majestuosidad y autoridad.

Si escribes en voz activa, le harás un favor a tus lectores, porque conseguirás un texto más conciso, dinámico, claro y directo.

4. Evita palabras demasiado genéricas

Utilizar términos genéricos resta precisión a un texto. Son como una navaja suiza, que sirve para todo y realmente no es útil para nada.

Por eso, ten cuidado con los verbos llamados “comodines”, como hacer y tener.

Esta recomendación es extensible a sustantivos como “cosa”, que puedes utilizarla en casi cualquier situación, pero no concreta. En su lugar, en función del contexto, utiliza otras, como:

  • Tarea
  • Asunto
  • Competencia
  • Incumbencia


  • Elemento
  • Utensilio
  • Objeto
  • Artículo
  • Instrumento
  • Pieza

5. Especifica qué quieres que haga el lector cuando termine de leer

No des nada por supuesto ni por sabido, para no dejar al azar lo que hará tu lector al terminar de leer.

¿Quieres que pinche en un botón de compra? ¿Dirigirlo a una página específica de tu web? ¿Que se detenga a escribir un comentario?

Díselo claramente.

Es decir, recuerda siempre incluir una llamada a la acción para acompañar al lector en todo momento.

Por cierto, una llamada a la acción no es algo exclusivo de textos comerciales, persuasivos y de marketing. Debes incluirla en cualquier escrito (artículos, e-mails, textos de la web, etc.).

6. Enlaza la conclusión con el comienzo

Puede ocurrir, sobre todo en un texto de cierta longitud, que empieces hablando de un tema y el final te alejes de la idea principal.

Para evitar que tus lectores perciban que te has ido por los cerros de Úbeda, asegúrate de que el final está relacionado con el comienzo.

En definitiva, cierra el círculo.

7. Utiliza las herramientas básicas

Vale, no eres escritor profesional; eres bloguero o emprendedor. Me da igual. Estás escribiendo y, por lo tanto, hay herramientas que debes utilizar y a las que debes prestar atención.

¿Cuáles? En concreto dos: el léxico y la gramática.

El léxico es tu vocabulario. Si dispones de un vocabulario muy extenso, enhorabuena. Si no es tu caso, tranquilo.

El arte de escribir no depende tanto de la cantidad de palabras que conozcas, sino de lo bien (o mal) que las utilices.

No obstante, para ampliar tu vocabulario, utiliza diccionarios de sinónimos; y lee. Lee mucho. Por supuesto, busca el significado de las palabras cuyo significado desconoces.

Respecto a la gramática…, que no te guste no es una excusa para descuidarla.

La gramática no es parte de una asignatura que dejaste atrás cuando acabaste el instituto.

No.

La gramática es la muleta en la que se apoyan tus ideas y la llave para que tu pensamiento se plasme depurado, sea coherente y consigas comunicar de forma eficaz.

Recuerda que con una gramática defectuosa, tu texto será defectuoso.

Si estás pensando “Uf, la gramática y la ortografía son mi punto débil”, te recomiendo que delegues esta labor en un profesional.

Sí, estoy barriendo para casa; pero hazme caso cuando te digo que el mejor contenido parecerá mediocre si la forma no acompaña y no es la correcta.

10 recomendaciones para retener lectores en tu blog. tweet

8. Revisa y edita

Por muy experto que seas y por mucho que sepas de un tema, todo texto necesita pasar por un filtro de edición y revisión.

Repito.

Todo texto NECESITA revisión y edición.

Para revisar el texto, te aconsejo que lo hagas por partes y en diferentes lecturas:

  • Contenido y exposición de ideas.
  • Ideas repetidas, redundancias, clichés y frases manidas.
  • Gramática, ortografía, puntuación y erratas.

No olvides que los errores de texto reducen tu credibilidad, independientemente de que estés escribiendo un texto comercial, un informe, una ficha de producto, un artículo o un correo electrónico.

Otro apunte: revisa y edita después de haber dejado reposar el texto al menos unas horas.

9. Pide opinión

Has terminado de escribir, has dejado reposar el texto y lo has revisado. Es el momento de enseñárselo a alguien. No a cualquiera, sino a quien esté dispuesto a darte una opinión sincera y crítica.

Puede ser un compañero de trabajo, un colega profesional, tu pareja, tu madre… Para mí, lo importante es que sea alguien que no caiga en dos posibles extremos: descalificar tu trabajo ni colmarte de halagos y aplausos.

Este paso debe servirte para mejorar, por lo que es fundamental que haga una crítica constructiva.

Cuatro ojos ven más que dos. Descubrirás puntos de mejora, lagunas en la que no habías caído, fortalezas que puedes potenciar, o incluso ideas para posteriores textos (en caso de ser un artículo del blog).

10. Cuida el aspecto visual

El contenido y la forma son importantes. Pero igualmente relevante es cómo se lo presentas al lector y cómo lo percibe visualmente.

Para que sea atractivo, ten cuenta:

    • Blancos: dale aire a la página y no conviertas un buen texto en un bloque que dé pereza mirarlo.
    • Tipografía y tamaño: una buena lectura también se basa en una tipografía legible y en un tamaño que no obligue a tener que usar una lupa.
    • Jerarquía, títulos y subtítulos.
    • Longitud de los párrafos: cuida que los párrafos sean cortos (y que no estén compuestos por una oración subordinada interminable).
    • Utiliza listas.
    • Imágenes: no te diré que es imprescindible incluir imágenes, porque no lo creo. Más bien, te aconsejo que sean útiles y aporten valor. De lo contrario, prescinde de ellas.

Estoy convencida de que si consideras estas 10 recomendaciones la próxima vez que te sientes a escribir, mejorarás la calidad del texto.

Con la práctica, interiorizarás los nuevos hábitos y se convertirán en parte de tu rutina. Y, bueno, si te atascas o sientes inseguridad, ya sabes dónde encontrarme.  😉

Ahora, estoy deseando saber si crees que estos consejos te resultarán útiles, si ya los aplicas o si puedes ayudarme a completar esta lista.

Te espero en los comentarios.

Autor:

Soy Nuria González, asesora lingüística, correctora y redactora. Ayudo a negocios y emprendedores a publicar textos de calidad para generar confianza y transmitir una buena imagen de marca. También escribo textos que venden. ¿Quieres convertir tus textos en una máquina de retener lectores y convertir clientes? Descárgate mis 2 e-books de regalo.

16 comentarios en “10 consejos para convertir tus textos en una máquina de retener lectores

  1. Muchas gracias por estas claves Nuria,

    Añadiría un par de trucos que incluyo en mis posts, para que no se vaya ni una de las visitas a mi blog sin suscribirse.

    1. Asegurarme de que lo que escribo es del interés de mi audiencia, parece obvio pero no se cumple en muchas ocasiones.

    2. Escribir sobre temas fácilmente aplicables para el lector, para que le reconozca la utilidad al contenido.

    3. Contar con una correctora profesional para que aporte valor a mi contenido.

    Un abrazo,

    1. Hola, Ana:

      Muchas gracias por detenerte a comentar y por los tres trucos que aportas; completan estupendamente la lista de consejos.
      Escribir sobre un tema que interese a la audiencia es imprescindible. Además de preguntarnos qué, a quién y por qué, conviene reflexionar especialmente sobre si es un tema interesante para los lectores. Es genial que lo remarques, porque las cuestiones más evidentes son las que se pasan por alto con más facilidad.
      El segundo consejo es otra perla, porque de poco sirve una información teórica de difícil aplicación práctica.
      Y del tercero…, ¡qué voy a decir yo! 😉 Completamente de acuerdo: aporta valor y enriquece el texto.

      Un abrazo,
      Nuria

  2. Hola Nuria,

    La verdad siempre me ha parecido que escribir tener una buena ortografia y no perder el hilo conducto de la idea es algo titanico, hoy tengo la oportunidad de conocer de su maravillos apoyo y deseo que inicialmente me apoyes en la cracion de mis textos y comunicacion para mi blog el Facebook pues sera inicialmente mi Web.
    Estoy para mi proyecto y quiero salir al aire si lo puedo llamar asi.

    Sera posible que me diga como sera el apoyo y el costo de sus servicos para escribir y hacer de mis textos una herramientA importante en el arranque de mi proyecto, tengo miles de cosas en mi cabeza y aun no las ordeno.

    espero de su amable ayuda.

    Atte.

    Luz

    1. Hola, Luz:

      Preocuparnos por cómo publicamos los textos es importante y, como señalas, a veces se convierte en una odisea conseguir transformar los pensamientos en palabras escritas. Incluso en el caso de conseguirlo (la práctica ayuda mucho), valorar lo que uno mismo ha escrito es complicado, porque realmente no revisamos, sino que recordamos lo que hemos escrito, por lo que no detectamos los errores ni las posibles mejoras que enriquecen el texto.

      Respecto a tu consulta, te respondo por correo.

      Gracias por tu confianza y por aportar tu comentario.

      Un abrazo,
      Nuria

  3. ¡Muchas gracias, Nuria!
    Un gran post, como todos los que públicas. Útil y clarificador.
    Das las claves de cómo escribir textos que lleguen (y convenzan) a tu audiencia sin que hagan ‘eco’ tras ser publicados. 😉

    Escribir requiere todo un esfuerzo intelectual y de tiempo para crear cualquier texto, ya sea periodístico, de marketing, un blog… cuyo objetivo sea atraer a sus destinatarios.

    En el periodismo online la actualidad e inmediatez mandan y con esa ‘excusa’ nos saltamos varios de los pasos que marcas en tu artículo, con el riesgo de caer en la monotonía y el aburrimiento, lo que puede provocar que tus lectores entren (que ya es un éxito), lean y se vayan sin más, y que no vuelvan porque el texto les haya dejado ‘fríos’. Y lo que es peor; que por ese descuido en los textos, cometas faltas de ortografía, que es el mayor peligro para alguien que tiene en las palabras su herramienta fundamental de trabajo.

    No puedo estar más de acuerdo con el anterior comentario de Ana: confiar en una profesional como tú, con tus conocimientos, es imprescindible para cualquiera que quiera tener éxito a través de los textos que utilice para vender sus productos, servicios o noticias, como es mi caso.
    Gracias de nuevo por otro magnífico post.
    Un abrazo, Nuria.

    1. Hola, Jose:

      Me alegro de que te haya gustado el artículo. Gracias por tus palabras; resultan motivadoras. 🙂

      Tienes razón, escribir supone un esfuerzo intelectual y una inversión de tiempo, por eso es una pena que la forma tire por tierra todo el trabajo.
      En el caso del periodismo digital, estoy de acuerdo con lo que dices. Hay infinidad de noticias que no generan ningún tipo de reacción y se percibe cierta monotonía. Si a eso le añades faltas de ortografía y descuidos, la credibilidad se pierde y el lector se irá, quizá para no volver. La inmediatez… Vamos a acabar saturados de tanta inmediatez.

      Sobre la corrección profesional, es necesaria, aunque no lo parezca a simple vista.

      Muchas gracias por comentar.
      Un abrazo,
      Nuria

    1. Rosa, muchas gracias por tus palabras. Me alegro muchísimo de que te sirva de ayuda, porque ese es el objetivo. 🙂

      Es frecuente que, a medida que pasa el tiempo, nos centremos en estrategias y herramientas y se nos “olvide” lo básico.

      Un abrazo y gracias por detenerte a comentar,
      Nuria

  4. Otro gran artículo Nuria. Algunos de los consejos los pongo en práctica y otros no, quizá la mayoría. Las prisas y la pereza por revisar ooootra vez me han quedado post con falta de acentos y alguna falta que otra.
    Si le diera otra vuelta los quedaría mucho mejor. Poco a poco iremos escribiendo mejor.
    Voy anotando lo que dices. 😉

    Un saludo

    1. Hola, José:

      Entiendo perfectamente lo que dices; por eso es tan importante dejar el texto reposar. Si relees una y otra vez (y dejas poco tiempo entre las lecturas) te saturas. Y lo malo de esto es que no lees, recuerdas lo que has escrito (cada vez con más pereza), y se cuelan errores. Incluso puede que, al perder la perspectiva, algún concepto importante para comprender todo el conjunto se quede cojo o se pase por él de puntillas.

      Poco a poco, como dices, que Roma no se construyó en un día. 😉

      Un abrazo y muchas gracias por comentar,
      Nuria

  5. En estado de mejora constante, de aprendizaje y de reconocer y corregir errores, no sólo los ortográficos. En esas estoy y tu acompañándome en el proceso con cada artículo.

    Uno de los cambios que hice hace poco, es no usar el blog como si fuera un diario que sólo sirviera para desahogarme, ser vehículo de mis musas y hablar de mi. O sea, cambiar el foco un poco afuera.

    Quiero ayudar, con mis textos y con mi nuevo aprendizaje, con lo que el guión que planteas, aunque así visto a primeras me suena a contrario a como yo trabajo (mi guión es pura inspiración. Espacio patrocinado por MUSA jijiiji), para conseguir objetivos (distintos a solo satisfacerme a mi), debo seguir también, tus consejos.

    Salirme mas del yo/me/mi/conmigo y no olvidarme de enganchar al lector para meterlo dentro. Mi deseo es hacerle participe de su propia vida, pellizcándole con partes de la mía y para eso, debo aprender tácticas, por que me da a mi, que algo estoy haciendo mal, o tal vez no y sólo sea cosa del SEO jijijiji

    ¿Sabes que no he entendido y si es posible, te pido que me ayudes a entenderlo, por fa, please? Eso de escribir en voz activa/pasiva. No entiendo qué significa eso.

    Muchas Gracias Nuria.

    Soy una afortunada por haberte descubierto. De veras, aportas mucho valor. Siempre que vengo a tu blog, me llevo puestas “cosas” chulas, algo así como lo que hace un abriguito bueno, si nos lo ponemos en plena calle y en invierno.

    Creo que con ese ejemplo, he explicado bien lo de que “aportas valor” y me has perdonado lo de usar “cosas”. ¿Verdad que si de la buena? *.* 🍀

    Gracias Compañera!

    1. Hola, Lucía:

      Mil gracias por tu comentario y por todo lo que compartes en él. Saber que te ayudo y que en mis artículos encuentras valor me hace feliz. Gracias por considerarme un abrigo en invierno; me conmueve.

      En cuanto a lo que planteas, iré por partes. Y primero me detengo en tu duda: la voz activa y la voz pasiva. Con ejemplos, seguro que lo ves claro:

      – Voz pasiva: “Nuestros servicios son valorados positivamente por los clientes”.
      – Voz activa: “Los clientes valoran positivamente nuestros servicios”.

      Otro ejemplo y te explico el quid de la cuestión:

      – Voz pasiva: “Los cambios no podían ser implementados por la empresa hasta que la hoja de ruta no fuera definida por los expertos”.
      – Voz activa: “La empresa no podía implementar los cambios hasta que los expertos no definieran la hoja de ruta”.

      Si te fijas, en la voz pasiva, el sujeto no realiza la acción, sino que la recibe. Es como si se quedara de brazos cruzados, esperando. En la activa, por el contrario, el sujeto toma el control y la frase consigue más fuerza, es más clara y es más directa.

      ¿Lo ves?

      Por otro lado, en cuanto a tu propio blog, seguro que intentar conectar con los anhelos, problemas e inquietudes de tus lectores te proporcionará buenos resultados. Eso no quiere decir que debas abandonar el ingrediente que guía tu escritura: tu propia inspiración. De hecho, creo que precisamente eso es lo que le confiere a tus textos la autenticidad que emanan, la espiritualidad y la sensibilidad que proyectan.

      ¿Entonces? En mi opinión, sigue escribiendo a partir de esa inspiración interna, que es tu motor. Y cuando termines (porque la primera versión de un texto no debe ser la definitiva), pregúntate cuál es la idea principal que quieres transmitir, a quién quieres llegar y por qué. Esas preguntas te ayudarán a comprobar si realmente hay un hilo conductor y un concepto clave. De él pueden surgir ramas, pero sin perder el tronco principal.

      Y en todo ello, de fondo, ten presente tu motivación para tener un blog. ¿Cuál es su objetivo? Si es ayudar a otras personas, entonces es crucial que busques la conexión con los lectores. Estoy convencida de que lograrás encontrarte con ellos. Eso sí: el primer paso es definir el perfil de tu lector. Concrétalo, ponle cara y nombre. ¿Cómo es su día a día? ¿Qué le preocupa? ¿Qué le quita el sueño? ¿En qué trabaja? ¿Dónde vive? Cuanto más específica seas, más te acercarás a él.

      Por otra parte, quizá los temas no sean el problema de la falta de conexión, sino la forma. Muchas veces una idea potente se diluye por culpa, por ejemplo, de la puntuación. Es decir, en la fase de edición, presta especial atención a cómo puntúas el texto.

      Por último, el replanteamiento siempre es positivo y, además, es necesario. Con esto quiero animarte a seguir con fuerza, porque todos, absolutamente todos, en algún momento nos vemos obligados a parar, a mirar hacia atrás y al frente. Si la conclusión es que hay que pivotar, se hace.

      Lo superúltimo: claro que te perdono el uso de “cosas”, como no podría ser de otro modo.

      Gracias, de nuevo, por compartir tus reflexiones.

      Un abrazo,
      Nuria

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