El factor que está ahuyentando el 20% de las visitas de tu web si lo abandonas

La calidad del texto como generador de confianza

En los pequeños detalles está la diferencia, solemos decir.

Esto ocurre en la vida y ocurre en internet, donde, por cierto, prácticamente nos comunicamos a través de textos.

¿Por qué digo esto?

Porque hoy quiero hablarte de la importancia de cuidar la calidad del texto. Si lo descuidas, te puede hacer perder el 20% de clientes.

O lo que es lo mismo: podrías estar consiguiendo que muchas más personas se convirtieran en clientes cuando visitan tu web de lo que estás logrando ahora.

Esta cifra se puede elevar hasta el 50%.

El culpable no es ni más ni menos que los errores ortográficos y gramaticales; es decir, los errores de forma.

¿Sorprendido?

Un estudio de la empresa FACT-Finder, especializada en la búsqueda y navegación online del mercado europeo, concluyó que las pérdidas de ventas derivadas de los errores ortográficos y gramaticales alcanzan el 20%.

Hay quien apunta más alto. Charles Duncombe, un empresario de internet, afirma que la mala ortografía es un problema serio para los comercios electrónicos y, por extensión, para todo negocio que se desarrolle en el medio digital.

Para demostrarlo, llevó a cabo varios experimentos a partir de pruebas A/B de páginas de ventas, y determinó que el gran reto de los negocios en internet no es la tecnología, sino escribir correctamente.

Correctamente. He aquí el quid de la cuestión.

¿Por qué el texto proyecta tu imagen?

Tus lectores se fijan en la forma en la que están escritos los textos. Lo valoran e influye en su decisión de compra.

Es así.

Piensa que lo que leen es la información que utilizan para formarse una imagen de ti. Esa imagen te concede (o no) credibilidad. Y esa credibilidad es la base de la confianza. Si no transmites confianza, ya sabes lo que pasa…

William Dutton, director del Oxford Internet Institute de la Universidad de Oxford, asegura que la tolerancia hacia errores y descuidos textuales que puede haber (hasta cierto punto) en medios como Facebook desaparece en una página de inicio, una oferta o una ficha de producto.

Además, si un consumidor ve una falta de ortografía en el preciso momento en el que se acuerda del spam o del phishing… las consecuencias pueden ser desastrosas.

Por lo tanto, la credibilidad y la confianza que transmites se basan, fundamentalmente, en tus palabras escritas.

Cuidar las palabras escritas favorece la credibilidad y percepción de calidad. tweet

 

Escribir bien para generar confianza
Incluso viene bien para el posicionamiento en los motores de búsqueda.

Hace tiempo, se comentaba que Google penalizaría la mala ortografía. Posteriormente, Facebook anunció que su algoritmo también lo tendría en cuenta, e incluso podría llegar a cerrar páginas con errores de este tipo.

Todo esto quiere decir que escribir mal significa vender menos.

Las conversiones dependen del texto

Que llegue tráfico a tu web es importante; pero si ese tráfico se marcha, de nada servirá que estés generando visitas.

¿Qué prefieres, mil usuarios que terminen el proceso de compra o un millón que no convierte? tweet

Convertir no es otra cosa que conseguir que el usuario haga lo que tú quieres que haga:

– comprar un producto,
– solicitar información de un servicio,
– pinchar en un botón,
– descargarse algo,
– enviar un correo electrónico,
– realizar una llamada de teléfono…

Lo que sea que esperas (y te interesa) que haga.

Para convertir, además de correcto, el texto tiene que conectar con el usuario; es decir, le tiene que resultar cercano y se tiene que identificar con él.

Y para eso tienes una herramienta muy poderosa a tu alcance: las palabras.

Elegir los términos, el estilo y el tono adecuados te acercará o te alejará de tus lectores y clientes potenciales.

Si tienes una web multilingüe, también te interesará saber que los errores de traducción generan muy mala imagen y alimentan la desconfianza.

Y nada menos que el 40% de las búsquedas en una tienda online no muestran los resultados posibles por las diferencias que existen entre el texto de la página y la búsqueda de los usuarios.

Vamos, que no conviene fiarse del todo de los traductores automáticos y que una traducción profesional puede reducir este porcentaje de manera considerable.

Así que ahora te animo a que revises los textos de tu web, las páginas de venta y los artículos de tu blog, y te preguntes si podrías mejorarlos.

Para hacerlo, ponte en el lugar de tu lector y analiza tus palabras desde esa perspectiva. Fíjate en la estructura de las frases, en el orden de las ideas, en la precisión del contenido, en la gramática y en la ortografía.

 

Es tu turno. ¿Crees que es importante cuidar los detalles? ¿Te preocupas por la calidad de tus contenidos?

Te espero en los comentarios.

Autor:

Soy Nuria González, asesora lingüística, correctora y redactora. Ayudo a negocios y emprendedores a publicar textos de calidad para generar confianza y transmitir una buena imagen de marca. También escribo textos que venden. ¿Quieres convertir tus textos en una máquina de retener lectores y convertir clientes? Descárgate mis 2 e-books de regalo.

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